¡Vaya dĂa movidito, amigos peludos y humanos curiosos! Hoy os voy a contar las peripecias que vivimos en Tskaltubo y Kutaisi, dos lugares que no se olvidan fácilmente, ¡asĂ que atentos! Primero
en plena naturaleza 🌲
El sitio donde pasamos la noche era tan chachi que mi papi decidió sacar su "yo ingenioso" y utilizar un "dron casero" para grabar el lugar. Bueno, en realidad, fue más como MacGyver con una cámara en
Anoche nuestra cámper parecĂa estar en la meca de los perros curiosos. ¡No menos de tres compis de cuatro patas se reunieron alrededor de la casa rodante, como si hubieran oĂdo que aquĂ se servĂa el
¡QuĂ© dĂa más "perros" hemos tenido, chavales! AquĂ estoy de nuevo para contaros nuestras peripecias en Georgia. -. HabĂamos pasado la noche al lado de un rĂo, en un lugar que tenĂa un encanto "orin
Ayer llegamos a un lugar de lo más peculiar: las fuentes termales de Vani. Pero, lamentablemente habĂa tanta gente que ni yo, ni mi papi, ni Tito Joan pudimos disfrutar de un buen remojĂłn. Pero hoy
La noche pasada nos quedamos en un aparcamiento que no era precisamente el Ritz, pero dormimos como bebĂ©s. ÂżPor quĂ©? Porque, amigos mĂos, era un aparcamiento de hormigĂłn. SĂ, ese es el nivel de
Hoy os cuento una historia que se desliza más rápido que un hueso por el suelo de la cocina, porque, para serte sincero, hemos estado más tiempo en el coche que yo buscando mi pelota perdida. Más de
Hoy ha sido un dĂa de encuentros simpáticos. Muy divertido. Primero, por la mañana, cuando todavĂa no habĂamos salido de la cámper, escuchamos voces cerca de la cámper. Normal, porque muy cerca de
Si crees que despuĂ©s del dĂa intenso de ayer, hoy tocarĂa un dĂa más tranquilo... estás equivocado. Nuestra lugar de pernocta no estaba nada mal pero no habĂa mucho tiempo para disfrutarlo, porque ya
Me parece que hoy hemos compensado todo el relax de ayer. Madre mĂa, quĂ© dĂa más completo! DespuĂ©s de salir del camping (diciendo que quizás, quizás volviĂ©ramos hoy) fuimos a un sitio histĂłrico y
QuĂ© calor puede hacer tambiĂ©n en Armenia. Pero estoy muy bien, eh! El sitio donde habĂamos pernoctado estaba a menos de un kilĂłmetro del monasterio de Noravank, pero como por la mañana ya estaba