Tras cinco dĂas de mimos familiares (y esquivar al primo-gato ninja), tocaba volver al asfalto. Lo que no sabĂa es que el barco serĂa más aburrido que un domingo sin pelota.
aparcamiento (rural) 🅿️🌲
Dormimos mal pero cruzamos media Alemania entre parones y carreteras chungas, y acabamos en un bosque tranquilo al borde de Holanda. Sin queso hoy, pero con paseo y silencio.
Hoy hubo viñedos, abrazos alemanes, una garrapata traicionera y un señor que hablaba más que un loro con cafĂ©. Pero al final, bosque tranquilo y patas al aire. DĂa completito.
Dormimos con banda sonora de cascada, descubrimos un castillo sin turistas, corrimos entre rocas mágicas y cruzamos a Alemania con queso de contrabando. Y todo sin perder el rabo.
Entre murallas, terrazas francesas y lagos con carteles de “no toques nada”, hoy ha sido un viernes de exploradores. Y sĂ, el leĂłn de Belfort no me ladrĂł. Cobarde.
Hoy nos levantamos con sol, pasamos por pueblos con y sin encanto, subimos por un sendero histĂłrico, y acabamos en un rincĂłn escondido con vistas de postal.
Subimos el Charmant Som como dos cabras con prisa. Casi no llegamos antes del anochecer, pero hicimos cumbre, selfies y bajamos corriendo. ¡DĂa Ă©pico en la Chartreuse!
Visitamos el palacio más surrealista de Francia, hecho por un cartero con mucha imaginación y cero prisa. Acabamos empapados en un cementerio y refugiados junto a una iglesia en mitad de nada.
Buscábamos playa y acabamos excavando hoyos, esquivando barreras y buscando agua a ritmo de caracol. Dormimos donde las viñas han cambiado de look desde la última vez.
Hoy empieza un nuevo viaje. Hemos dejado Berga, a la yaya y a tito Joan (que se ha quedado cortando pelos), y ya hemos pasado la frontera como dos auténticos contrabandistas. ¡Vuelvo a ser perro viajero!
Una lavanderĂa salvĂł a mi papi de la catástrofe textil, una playa perruna me hizo el dĂa y terminamos en un rincĂłn tranquilo cerca de BĂ©ziers. ¡QuĂ© jornada de aventuras y ladridos!
Hoy despedimos los Alpes y pasamos por Aviñón, viendo su puente "a ninguna parte". Terminamos en un aparcamiento tranquilo, ¡ideal para descansar y soñar con la próxima aventura!