Hoy me perdí entre cabras monteses, calzadas romanas y senderos que parecían esconder secretos. El agua del río nos acompañó todo el camino, y la montaña nos regaló la última luz del día.
🇪🇸 España – 🛡️ Global Tracking 2025
🇪🇸 De Berga a Sevilla
Hoy la lluvia mandaba más que nosotros. Plasencia se nos escapó entre viento y paraguas invisibles, el barro ganó varias batallas y acabamos refugiados en la cámper, secos, calentitos y tan tranquilos.
Amanece con lluvia, pero Plasencia nos guiña un ojo y deja de llover justo al empezar a pasearla. Puertas medievales, dos catedrales, compras nerviosas de Reyes y un final de día entre buitres, rocas y un puente del siglo diecisiete donde dormimos en silencio.
Hoy el día fue de esos que se deslizan despacio. Un puente románico al amanecer, charla inesperada entre campers, Trujillo en lo alto y una antigua estación donde ya no pasan trenes pero sí la calma.
Dormimos regular y llegamos tarde a Guadalupe, pero el pueblo nos recibió con calma y piedra antigua. Papi Edu se perdió entre claustros, reliquias y una Virgen pequeña y negra, mientras yo vigilaba la cámper.
Hoy amanecí con sol y frío en un sitio tan perfecto que papi Edu lo dejó marcado para otros viajeros. Charlé con un holandés curioso, pasé por pueblos aburridos en Reyes y acabé calentito en Llerena, sin prisas y sin ruido.
Hoy tocó frío, llovizna y un paseo exprés por Llerena que de día no mejora mucho. Luego lavadoras, secadoras rebeldes, carretera tranquila y acabamos durmiendo con Sevilla brillando a lo lejos.
Hoy bajamos a Sevilla sin prisa y sin épica, entre compras, parkings y decisiones poco heroicas. Al final ganaron los eucaliptos, el silencio y un sitio conocido donde dormir tranquilo.
Dormimos de lujo junto al puente del dragón y el día siguió entre llaves nuevas, atascos sevillanos y un reencuentro que me sabía encontrar con los ojos cerrados. Hubo risas, comida y un juego humano muy raro.
Un día de sol, bricolaje tranquilo y reencuentros sevillanos. Terrazas con frío, charlas largas, una cámper llena hasta los topes y un final nocturno en Cortijo Cuarto, con calma… y alguna sorpresa poco glamurosa.
🇪🇸 De Sevilla a Berga, con tito Joan
Me desperté en un sitio nuevo, buen sol, buena cama, y después… lavadora, parque, aeropuertos y una terraza llena de humanos ruidosos. Pero al final, tranquilidad y vistas a Sevilla, que es lo que importa.
Salimos tarde y acabamos metidos en una ruta 4x4 que no era ningún atajo. Sevilla nos regaló abrazos, flamenquines gigantes, un café peligroso en IKEA y hasta un jersey perruno a medida. Día completo sin correr.