Hoy hemos subido a otro volcán, y hemos puesto a prueba las capacidades mecánicas del coche, la habilidad como conductor de mi papi, y mis nervios.
Después de una mañana de rutas 4x4, castillo y monasterio, hemos tenido una tarde sorprendente y muy divertida.
Después de unos días de descanso y pereza ya era hora de ponernos las pilas. Madre mía, qué día más completo!
Hoy también hemos hecho media jornada, porque después de la comida ya no nos hemos ido a ningún sitio.
Hoy no hemos hecho mucho. Para no decir... casi nada.
Lo que dije ayer de la herencia soviética, hoy ha sido probado. Al menos en la ciudad que hemos visto.
¡Catorce países ya hemos pisado en este viaje! Es que hoy hemos pasado la frontera y estamos en Armenia.
No estaba planificado, pero hoy hemos vuelto a Tiflis.
Hoy podría haber tenido un buen día de descanso, si no fuera por la caló y las moscas.
Ya hemos vuelto a la civilización. Es decir, hemos dejado la zona de Tusheti, que está muy aislado del resto del mundo.
Estamos en Tusheti, una región muy remota y montañosa en el noreste de Georgia. Aquí solo se puede llegar a través de la carretera que cogimos ayer y que pasa por el puerto de Abano.
Hoy os cuento sobre nuestra odisea por una de las carreteras más peligrosas del planeta: ¡el Abano Pass!