Hola, aquí estoy de nuevo. He tardado un par de días porque papi no me dejó su móvil para subir las cosas al blog porque no podía gastar la batería.
Hoy sería un día de descanso, es decir sin desplazarnos a otro sitio, pero poco he podido descansar. Sin embargo me lo he pasado muy bien.
Que día más divertido hemos tenido hoy. Una caminata muy bonita por la mañana ynpor la tarde... sorpresa.... ¡visita! Ha venido tito Christoph, ¡yupiiii!
Hoy un día como me gusta a mí: caminata fácil y de hotel a hotel, aunque la ruta no fuera la más bonita que hemos tenido.
Hoy no hemos llegado a dónde quería llegar papi, pero si estamos en un sitio donde yo querría estar.
Hoy ha sido un día un poco raro. Cosas buenas, cosas no tan buenas pero total... inolvidable.
Hoy no hemos caminado muchos kilómetros, pero hemos hecho un viaje de esos que no tienen nada que ver con el GPS. ¡Nos hemos ido directos al pasado!
¡Hoy pensé que otra vez me tocaba caminar y caminar, pero el día fue mucho mejor de lo que me había imaginado!
¡Hoy ha sido un día de relax total! Esta mañana no tenía ganas de nada.
¡Ay, qué jaleo de día! Resulta que, aunque la noche estuvo genial y todo, no pudimos dormir demasiado.
¡Pues vaya, os cuento cómo empezó y cómo acabó el día! Al principio, todo era perfecto, pero como siempre, las cosas no son tan fáciles, ¿verdad?
¡Vaya día de esos que no se olvidan! Después de mi desayuno, salimos del pueblo y, justo cuando nos metimos en el campo, ¡unas cabras de una granja nos aplaudieron!