Dormimos de lujo junto al puente del dragón y el dÃa siguió entre llaves nuevas, atascos sevillanos y un reencuentro que me sabÃa encontrar con los ojos cerrados. Hubo risas, comida y un juego humano muy raro.
🇪🇸 De Berga a Sevilla
Un dÃa de sol, bricolaje tranquilo y reencuentros sevillanos. Terrazas con frÃo, charlas largas, una cámper llena hasta los topes y un final nocturno en Cortijo Cuarto, con calma… y alguna sorpresa poco glamurosa.