Hoy me perdí entre cabras monteses, calzadas romanas y senderos que parecían esconder secretos. El agua del río nos acompañó todo el camino, y la montaña nos regaló la última luz del día.
Ávila
Hoy despedimos el año entre nieve, carreteras de montaña y silencios que abrigan. Subimos a Gredos casi sin plan, buscando frío y calma, y acabamos celebrando la Nochevieja más tranquila posible, a 1450 metros, calentitos y felices.
Hoy aprendí que no todos los pueblos enamoran, que algunas gargantas se miran más que se caminan y que en el embalse de Rosarito hay espacio de sobra para correr, jugar… y estrellar un dron contra una rama traicionera.
Hoy el sol nos despertó con ganas de paseo. Bosques tranquilos, un valle que se esconde, puertos de montaña con historia y un final perfecto junto al río. De esos días que se saborean despacio.
Viajando de Castuera a Segovia hacemos una parada en el Puerto del Pico. Al principio no quería bajar del coche porque estaba bien durmiendo en el transportín y fuera hacia frío. Pero resultó que