Hoy no hubo castillos ni aventuras, solo kilómetros, compras y un rincón tranquilo en el bosque donde descansar tras un mes de turismo sin parar.
cámper
Una noche de cuna con ruedas, planes de escape de Irlanda y un castillo que jugaba al escondite.
Pastilla sin drama, papeleo post-Brexit y un presidente haciendo trampas al golf. Dormiremos junto al monumento de un naufragio ruso con más vidas que un gato.
Hoy empieza un nuevo viaje. Hemos dejado Berga, a la yaya y a tito Joan (que se ha quedado cortando pelos), y ya hemos pasado la frontera como dos auténticos contrabandistas. ¡Vuelvo a ser perro viajero!