Kilómetros de playa vacía, el Olimpo vigilando desde lejos y yo enterrando la pelota como si no hubiera mañana. Todo perfecto… hasta que llegaron los mosquitos en modo invasión.
parkeerplaats (landelijk)
Calles con vida, un romano gigante vigilando y carreras locas en la playa. Luego acantilados de película en Polignano… y repostar duele más que pisar una piedra descalzo. Viaje completo 😄
Hoy tocó coche, gris y viento a raudales, pero al final encontramos un rincón tranquilo en lo alto de Monte di Togna. A veces el aburrimiento también tiene su encanto.
Aparcar en Zaragoza fue misión imposible, pero a cambio hubo bocadillo de calamares, calles llenas de vida, una basílica gigantesca con una virgen diminuta y un final perfecto en lo alto de un tossal tranquilo donde dormir a gusto.
Empezamos el día con torrijas holandesas y lo terminamos en una quedada masiva de titos sevillanos, pescado frito, risas, lluvia intensa y un aparcamiento tranquilo con autocaravana con cochecito incluido.
Dormimos al lado de un parque y despertamos al lado de una casualidad enorme. Reencuentros inesperados, un corte de pelo de emergencia, un cachorro hiperactivo y un final poco glamurroso pero muy real.
Hoy olí pasillos de Leroy, reencontré a un humano importante, probé un pueblo agradable y estrené jersey hecho a medida. Un día tranquilo, de cafés, papeleos raros y calorcito perruno al final.
Een zonnige dag, rustig klussen en reünies in Sevilla. Terrassen met kou, lange gesprekken, een camper tot de nok toe vol en een nachtelijk einde in Cortijo Cuarto, rustig... en een paar weinig glamoureuze verrassingen.
We sliepen heerlijk naast de Drakenbrug en de dag verliep verder met nieuwe sleutels, Sevillaanse files en een reünie waarvan ik wist dat ik die met gesloten ogen kon vinden. Er werd gelachen, gegeten en er was een heel raar menselijk spel.
Vandaag gaan we rustig en zonder opsmuk naar Sevilla, tussen het winkelen, parkeren en weinig heroïsche beslissingen. Uiteindelijk wonnen de eucalyptusbomen, de stilte en een bekende plek om rustig te slapen.
Vandaag was zo'n dag die langzaam voorbijgleed. Een Romaanse brug bij zonsopgang, een onverwacht gesprek tussen kampeerders, Trujillo in de hoogte en een oud station waar geen treinen meer komen, maar wel de rust.
Vandaag was de regen de baas. Plasencia ontsnapte ons tussen wind en onzichtbare paraplu's, de modder won verschillende veldslagen en we eindigden beschut in de camper, droog, warm en zo rustig.