camper
De nacht liet ons vastzitten in de modder, we zagen levende kippen in een kathedraal, we beklommen de Cruz de Ferro in de sneeuw en eindigden de dag in het huis van tante Nita. Een lange dag, maar een goede.
Salimos temprano de Berga con 500 kilómetros por delante, cita en Sallent, papeleo para cruzar Rusia rumbo a Mongolia y un café imposible en la Calle Laurel. La tita Nita nos espera en Galicia. El barro nos recibió antes que el Atlántico.
Aparcar en Zaragoza fue misión imposible, pero a cambio hubo bocadillo de calamares, calles llenas de vida, una basílica gigantesca con una virgen diminuta y un final perfecto en lo alto de un tossal tranquilo donde dormir a gusto.