Los desayunos en casa de mi abuela son exageradamente abundantes. Para mis papis, quiero decir.
Hoy hace un dÃa muy caluroso en Holanda y a mis papis y a tita MarÃa les ha ocurrido darse una larga caminata por Haarlem, el pueblo de mi papi Edu.
Estamos en... ¡Schiedam! Mira que pedazo de molino. Pero no me dejaron subir. Me habrÃa gustado darme unas vueltas en la punta de la aspa, jijiji.
Vamos a visitar a la madre de papi Edu. Eeee, ¡mi abuela!
Estábamos en casa de papi Edu y otra vez Ãbamos a ir a casa de papi Carlos, pero como habÃa prisa fuimos en bici y mi papi Edu me puso en la cesta de la bici.
Cinco truquitos en diez segundos. Genial, ¿no?
Estaba jugando con mi zorro y de repente vi algo raro en el suelo. Y ¡mira qué es! ¡Un diente!- No tiene raÃz pero ha dejado un buen agujero en mi boca.
Guau, ¡qué calor hace en Sevilla! Creo que mi papi Edu no esta bien de cabeza porque a él le encanta pasear a mediodÃa, cuando hace más de cuarenta grados.
Viajando de Castuera a Segovia hacemos una parada en el Puerto del Pico. Al principio no querÃa bajar del coche porque estaba bien durmiendo en el transportÃn y fuera hacia frÃo.
Hacemos una ruta por España y el primer dÃa hemos parado en el pueblo de mi papi Carlos: Castuera, en la provincia de Badajoz.