Un Kremlin, una frontera de lo m谩s animada con un militar con alma de psic贸logo y dos valientes en moto camino a Nueva Zelanda. Dejamos atr谩s Rusia para pisar el s茅ptimo pa铆s de la expedici贸n y el n煤mero 40 en mi cuenta perruna.
馃嚪馃嚭 Passing through Russia without GPS
Una pelea de bar macarra a cuatro patas, el r铆o Volga desbordado y un GPS que decidi贸 tomarse unas vacaciones. El viaje por Rusia se convirti贸 en una yincana digital donde comunicarse con el mundo exterior requiri贸 t茅cnicas de espionaje del siglo pasado.
Un despertar con la polic铆a chechena, rascacielos que brotaron de las cenizas de la guerra y un paseo triunfal donde fui la estrella indiscutible. Grozny nos abri贸 las puertas en un d铆a de contrastes brutales y persecuci贸n de se帽al.
Un GPS que se volvi贸 completamente loco, un fajo de rublos dif铆cil de conseguir y un control policial de lo m谩s c贸mico. El viaje por Rusia arranc贸 entre monumentos colosales, tr谩fico intenso y un misterioso laberinto sin sat茅lites.
Un campamento espont谩neo a un metro de mi almohada, el temido esc谩ner de rayos X y un formulario que parec铆a un jerogl铆fico. Cruzar la frontera rusa se convirti贸 en un juego de paciencia infinita donde los militares resultaron ser m谩s majos que las pesetas.