¡Guau, equipo, aquà estoy de nuevo vivito y coleando! Eso quiere decir que ningún bicho decidió convertirme en su cena. Aunque, ojo, esta noche casi me toca enfrentarme a uno.
¡Guauuu, amigos! Hoy os cuento mi épica jornada de cuatro patas. Como dije ayer, ¡hoy tocó caminata a lo grande! Casi 30 kilómetros, que en pasos perrunos son... ¡ni lo quiero calcular!
Arrancamos la aventura en Tarifa con dunas enormes un nombre de sitio sospechoso y una playa donde corrà como estrella de pienso premium. Ahora a dormir que mañana toca pateo del bueno.
Papi pesa cada cosa que mete en la mochila y dice que es culpa mÃa que llevemos tanto, pero todas sus montañas de trastos lo delatan. Yo solo quiero mi osito, mis chuches y dormir con él.
Estoy estudiando la GR-7 y casi me da un soponcio al ver que son dos mil kilómetros. Bosques, lobos y noches al raso nos esperan, y yo voy de guardaespaldas de papi Edu dispuesto a todo.
Después de Nerja hemos ido a otro sitio muy alto. Pensaba que Ãbamos a llegar a la luna y efectivamente fue asÃ. O por lo menos el paisaje se parecÃa.
Hemos hecho una parada en Nerja, un pueblo en la costa. Es un pueblo bonito pero con muchos turistas. Todos iban a la playa pero nosotros no hemos ido. También hizo mucho calor y tenÃa mucha sed.
Hoy hemos ido a un sitio muuuuuy muy alto, me parecÃa la cima del mundo. Vamos, no creo que haya estado tan alto en toda mi vida. Mira mi papi Edu, está loco, con esos saltos se va a caer pa'bajo.
Estoy paseando con mis papis por la ciudad Granada, concretamente el barrio Sacromonte. Pero ¡por Dios, qué caló hace aquÃ!
Después de un largo paseo con mis papis solo quiero descansar un poco aquà debajo de una silla. Pero coñooooo las moscas no me dejan.
Estamos de vacaciones en un pueblo de Granada y hacemos un poco de senderismo. La ruta es muy bonita pero a veces hay de esas rejas de hierro en el suelo que no puedo pisar.
Mira que guay, mi papi Edu se ha hecho un bozal para él (lo llama mascarilla) a juego con mi colchón. ¡Soy influencer!