We arrive at our annual stop in Berga and everything is tradition… except the silence. Between voices, a forbidden sofa and a suspicious blanket, I try to survive without missing my nap. Spoiler: the camper van wins.
La noche nos dejó atrapados en barro, vimos gallinas vivir en una catedral, subimos a la Cruz de Ferro entre nieve y acabamos el día en casa de la tita Nita. Un día largo, pero de los buenos.